Pero hoy fue película po. La alarma a las 7.00 y yo a las 6.59 desafiándola con las pepas bien grandes. Estaba super emocionado de comenzar mi vida sana nuevamente. El derroche ya fue mucho. Desde el 18 que vengo comiendo empanadas sin parar. Transpiro aceite de tanta fritura, y se viene el verano po weon.
Luego de las 6.59 no pude pegar pestaña así que agarre mi celular y me puse a revisar que estupideces salían en mi inicio el día de hoy. Cuando estaba pololeando no tenia necesidad de preocuparme del resto, ya tenia a alguien de quien preocuparme, pero a decir verdad desde que terminamos que tengo más tiempo libre, y caigo en la wea que hacemos todos. Psicopatear perfiles, acalambrarse el dedo en instagram, revisar historias de snapchat y todo ese webeo.
Estaba esperando que sean las 7.30 para levantarme de la cama cuando me salen los tipicos recuerdos en facebook y weon, hace exactamente dos años estaba carreteando con una weona del Triangulo de las Bermudas en una fiesta de disfraces en Sheffield, Inglaterra. Que es esa wea Dios mio. Baje un poco y sonreí. Cada foto me trajo un recuerdo que en ese momento no valoré, pero que hoy en día extraño más que nunca. Vi la foto de una Coca-Cola que tenia estampado la palabra mate (amigo en Inglaterra) y recordé perfectamente que junto a ella comía una hamburguesa con aros de cebolla y las papas fritas más aceitosas de la vida. Las compramos en un negocio que quedaba en una cuesta, de hecho cuando llegamos al negocio me quede afuera porque andaba con la ropa con la que iría a la fiesta en la noche y no quería quedar pasado a frituras. James, el amigo que me recibió en su casa, me hablaba en Español y me gritaba muchas groserías por que yo no quería entrar al negocio y obviamente, en el país de la reina eso era muy mala educación. Cuando quise entrar, James no me dejo pedir por que creía que yo no sabia pedir comida en ingles, que bastardo.
En la fiesta nadie fumaba, y los que fumaban solo enrollaban su tabaco. Yo andaba con una polera blanca que me compro James (era una fiesta mechona de la U donde iba James, se suponía que en las polera todos se escribían cosas). Igual estaba aburrido, no conocía a nadie más que a James y todos estaban ebrios, ¿Quién me iba a escribir algo en mi polera? nadie po. En un momento llega un tipo bien raro a preguntarme de donde era y porque no me había visto antes. Le conté que era Chileno. Me dijo que el iría a Brasil a hacer trabajo voluntariado en un tiempo más. Hablamos en Español era terrible pero culpé al alcohol. Quien iba a pensar que un año después, caminando en la alameda de mi universidad en Chile me iba a pillar al mismo tipo. Eso es de película, así como carretear con un gringo en punto de quiebre en Valdivia y luego, en Sheffield, ir a un bar a pasar la caña, que un tipo se de vuelta y te bote la cerveza, te mire a los ojos, te pida disculpa y se le desfigure la mirada: era el mismo tipo de punto de quiebre. Coincidencia? destino? Salfate?
Que ganas de tener una cámara en los ojos, que edite y deje las partes más importantes de nuestra vida y que cuando uno muera se la muestren, así como una larga película. Definitivamente pondría estos recuerdos. En ese momento encontré horrible Sheffield, ahora me encantaría estar allá. En ese momento mataba por una cazuela, una sopaipilla o una piscola. Ahora daría lo que fuera por entrar a un Co-operative y comprarme esos tacos fríos que vendían con unas walker crisps y un tropicana de naranja bien helado, o un cheese-onion pasty con ese jugo de Greggs que en los ingredientes decía "Ingredients: orange, water". O esas doughnuts de bolsita que vendían a una libra y que eran tan esponjosas y ricas para tomar con te verde en esos días de nieve donde oscurecía a las 3. Que ganas de despertar en Anniesland, en la casa de mis amigos franceses, hablar sobre el carrete anterior, cagarme de la risa con Gael porque siempre se caía curao, ir a McDonald a comer bajón y de ahí los tres weones quejarnos porque estábamos gordos.
¿Volveré algún día? no estoy mal, solo es nostalgia que baja a veces. A todos los que hemos vivido una experiencia de película como es vivir en otra cultura nos pasa. Es como que la mano de Mai Lu y Ogh te agarre de tu cabaña en Valdivia y te ponga sin instrucción alguna en un lugar del mundo que nunca en tu vida pensaste que ibas a pisar, que no estaba en tus planes. Como esa noche curao en Finlandia perdido en el bosque con los aullidos de lobos y -27 grados. Ni siquiera sabia en que parte estaba Finlandia. O esa caminata a las 2 de la mañana bajo un puente en Roma cuando vimos un guaren del porte de un perro con dos chicas de California. O los Argentinos que putiamos sin saber que eran Argentinos, en un bus al Lago Ness, en Escocia. Tantos recuerdos, tanta gente que conocí por un segundo y que me hicieron ver el mundo de una manera tan peculiar. La dueña de la hostal en Italia que le hablaba en un idioma distinto a cada huésped. El mendigo que me hablo en cuatro idiomas en París, solo para pedirme un cigarro y que me dijo que con tal de conseguir tabaco, hacia lo que fuere, como aprender cuatro idiomas para sobornar al turista. El colombiano que entro al Moulin Rouge y lo amenazaron con una pistola. Esa media hora que pase de rodillas dentro del Vaticano pidiendo pasar todos mis ramos, ser exitoso, que no me juzguen por mi condición sexual y ser alguien importante. Esa señora Estado Unidense que lloraba al contarme que se llamaba Princess y que viajaba a Irlanda una vez al año a juntarse con un amigo, pero que el próximo año no podría porque viajaría a la india a adoptar a un huérfano. Los señores que me arrendaron el departamento, la recepcionista de la hostal que luego de un año me dijo que se acordaba de mi, el auxiliar que me gritaba que se pudra tu madre de las tetas gordas en el pasillo del colegio y luego hacia como que tocaba una flauta andina y así tantos otros. Me cerrarían el blog si los nombrara a todos.
La realidad supera la ficción, solo depende del ojo con el que se le mire. Hoy recordé mis días en Europa. Mañana será mi aniversario del colegio, las competencias de debates en ingles, los carretes en Argentina, la sacada de cresta en la playa, los retiros en Betania, los velorios del colegio, las tardes comiendo pan tostado y viendo Cebollitas en la red, las citas con mi ex, o ese día del comercial de talento chileno, o la primera vez que me saque un rojo en el colegio, o quien sabe. Y todo esto vino a mi mente por esa simple foto de la Coca-Cola que vi cuando no tenia más entretención que desafiar a mi alarma en mi primer día de dieta.
Escriban, saquen fotos, graben videos, hagan regalos, guarden recuerdos. Un día alguien me dijo que cada vez que este pasando por un momento importante en mi vida, escuche una canción. Así cada vez que en el futuro la oiga, voy a recordar ese momento.
No place I rather be.

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