Así es señores, me vine a vivir a Punta Arenas, la capital del fin del mundo. Como llevo una semana pensé harto si escribir una entrada sobre "la vida al fin del mundo" y como es domingo en la noche, es un buen panorama.
Mucha gente conocía Punta Arenas, muchos de mis amigos conocen Punta Arenas. Yo no conocía y ahora, imagínense! me vine con un pasaje solo de ida (no exageremos si vuelvo pa' vacaciones de invierno jaja ando aquí donde mean las viejas no más). ¿Por qué me vine a webiar acá? Simple. Dos razones. La primera es que estaba chato de vivir con más gente, quería volver a esa independencia que tenia cuando vivía en Mount Vernon con mi amada Laure y la Eloise re culiá. Segundo, porque postule a un magíster en lingüística en la Universidad de Glasgow y no quede por el solo hecho de no tener experiencia como profe en un colegio. Como soy arrebatao pa mis webadas decidí venirme a la chucha del mundo y probar suerte acá.
Llegue a eso de las 2 am a mi tan anhelada hostal, Estaba chato, solo quería una ducha y un cepillo de dientes. Ese día tuve cagadera toda la tarde, ¿por qué chucha estaba tan nervioso? comí con mis amigas en Puerto Montt pero no me podía concentrar. Es raro, esta experiencia no es un viaje que planeé con mucho tiempo, no es como cuando me fui a vivir a Valdivia que tuve meses para hacerme una idea, o cuando me fui a vivir a Europa que contaba los días. Acá no, me avisaron y tuve un mes para arreglármelas.
Llego a la pieza, prendo la luz y claro, se veía como en las fotos, pero me seguía pareciendo peculiar que todo sea rojomaracointenso, que haya un teléfono de esos de película porno del Isat que solía ver el 2003. Sobre el velador había una rosssssssa, unos dulces y un vaso con agua. Al frente, un espejo del porte de la pared y en el techo (que también es rojomaracointenso) hay parlantes. La tina es muy amplia y las luces tienen esa tenue saturación. Ya weón que wea, obviamente esta wea es un motel.
Hablando con mi ex que vive acá, me enteré que esta hostal antes se usaba como motel. Busqué en internet y claro, puras chiquillas a pata abierta ofreciendo sus servicios. Por unas horas me calenté la cabeza intentando buscar otra wea pero de ahí pensé en todo lo que pedí para año nuevo y decidí darle una oportunidad a esta nueva vida, no todo puede ser tan malo, además es como esas películas gringas donde universitarios se van de road trip por Estados Unidos y se hospedan en moteles para que les salga más barato. La única diferencia es que no estoy en Estados Unidos, estoy al fin del mundo y seré profe en el colegio más cuico de este pueblo.
Han pasado los días y cada vez me gusta más este lugar. Ahí se nota que estoy bien maduro dentro de lo inmaduro que soy. Mis primeros días en Escocia fueron muy malos. Me sentía muy solo e intentaba salir a recorrer pero no le encontraba esa esencia a las cosas. Dicen que la felicidad es compartida y a pesar de que no me costo hacer amigos, no me sentía del todo feliz. Acá, cuatro años después no necesito de esas cosas que el 2014 añoraba tanto. Mi propósito acá es otro,es distinto, vengo con otra mente a conquistar otras aristas.
Hace unos días conocí a un vecino que se ha transformado en mi ángel guardián, probablemente cada día van a ir sabiendo más sobre el. Él y sus amigos han sido esas personas que me han hecho la vida mucho más llevadera esos pocos días que llevo viviendo acá.
El sector donde vivo queda a 40 minutos caminando de la plaza, pero la gente de acá lo toma como si fuera otra ciudad. No es lejos, es a trasmano. Pasa una micro cada una hora, si perdiera esa micro, cago. Igual hay varios taxies y no son tan caros, hay uber igual pero no anda con tanta frecuencia como en Valdivia. Por que escribo esto? porque ayer perdí la micro y mi vecino, sin pedir nada a cambio se levantó y me fue a buscar al lugar donde estaba, y además de eso me invito al cumpleaños de su amigo en la noche. La gente acá es muy amable.
Que más les puedo contar, hoy tuve caña máxima porque anoche le mandamos trago así como le mandan los patagones. La cagó, esto weones si que toman más que la chucha csm. Muchos estaban espantados porque era profe y estaba ahí cociendome igual que ellos. Lo pasé muy bien. El carrete fue en una estancia (ni idea que era eso, pero para los que ven Perdona Nuestros Pecados, era como estar carreteando en el fundo Santa Ramona) que queda cerca del lugar donde vivo. El lugar es hermoso, es muy bello y me encantaría volver para conocerlo mucho más.
Vivir acá se siento extraño. Es una ciudad en Chile pero las costumbres son tan distintas, los acentos son tan distintos, la gente es tan distinta que me siento viviendo en otro país. Mucha gente me ha preguntado de donde soy porque no hablo como ellos. No sé, es raro. Es un análisis de una semana, claramente no es el más correcto ni pulido pero son primeras impresiones que tendré en mente y contaré como historia el día en que deje este lugar.
Manden paltas, repito, manden paltas!
La vista desde la bajada de la pieza.
Vivir en un motel no es tan malo después de todo.
